El libro más buscado en el Club Verde Librería, es ni más ni menos El Cazador de Güachos de José Terán Cruz.
El Cazador de Güachos por lo que entendemos lleva ya cuando menos tres reediciones, la primera fue en 1984 y constó de Dos mil ejemplares, convirtiéndose en el libro más vendido en Sonora dado a que se agotó en muy poco tiempo.
Surgió una reedición pirata en el Distrito Federal, y se vendió como empanaditas recién horneadas a la hora del café; algún chilango tuvo la buena ocurrencia de editar este ensayo que fuera tan acremente criticado cuando recién apareció en aquel año ya lejano de 1984. Algunos chilango se dieron por aludidos, otros se festejaron de la ocurrencia.
Tengo en mis manos la primera edición a cuya presentación acudimos, y el autor en ese tiempo muy hermanado con nosotros nos dedicó dicha obra de esta forma:
**Para mí amigo Francisco E. Bustamante Tapia, quien conoce el dolor y la felicidad que nos dan las letras.**Para quien como yo, contribuye tenazmente a la grandeza de la literatura sonorense.
Con todo mi afecto….
Teherán marzo de 1984.
Otra obra muy buscada, que podemos catalogar en el número dos, es las Profecías de Nostradamus, y también buscan algo sobre el Nobel Mario Vargas Llosa, pero mucho más sobre Gabriel García Márquez.
También es solicitado Juan Rulfo.
Pero los libro de historia, como el Viejo Guaymas, y algo sobre Pancho Villa, son por los que más preguntan.
También buscan novelas clásicas de Dostoyevski, de Tolstoi, de Anatole France.
De poesía también buscan, sobre todo de Jaime Sabines, de Pablo Neruda y de Octavio Paz.
La revista SONOT es muy buscada por los coleccionistas, así también la revista Proceso, y algo de revistas deportivas.
El otro día entró una chica, dijo que buscaba algo de Lésbicas, o sea de homosexsualidad, pero que no sea de geys –recalcó- sino de lesbianas. “Me parece muy interesante esto…” dijo.
No nos sorprendió pues en aquí donde estamos instalados en Aldama y Nayarit colonia San Benito hay varias parejas lésbicas que asisten a la Universidad de Sonora. A cada rato las vemos muy enamoradas recargadas en los carros frente al Club Verde. Son muy jóvenes y nada feas, pero enajenadas y contrarias a natura.