¡ALLÁ SE LAS HAYA…! Refranes de Miguel Campillo
Si en lugar de guimbalete,
que es castizo castellano,
dice Don Juan: “bimbalete”,
y a pesar de irle a la mano
no consigo que se abstenga,
allá se las avenga.
Si Rita le llama “pochi”
a lo corto o descolado,
y denominado “jorochi”
al infeliz jorobado
porque lo aprendió de su aya,
allá se las haya.
Si con Luis, el testarudo,
toda mi oratoria agoto,
para que diga desnudo
y nunca dicta “empeloto”,
y él se ríe de mi arenga,
allá se las avenga
Si el can que no tiene pelo,
según dice don Justino,
apoyándose en su abuelo,
es perro “bichi” y no chino,
porque el chino es de otra laya,
allá se las haya.
Si la voz de la “chicharra”,
es estridente e ingrata,
dice, por decir cigarra,
Basilia, la literata,
cuando parlando se explaya,
allá se las haya.
Si la gente baladí,
que por hablar a destajo
le llama “mayate” aquí
al inmundo escarabajo,
porque no hay quien la contenga,
allá se las avenga.
Si para Julia Nebrija,
porque ha nacido en Sonora,
no puede ser lagartija
la que para ella es “cachora”,
aunque la traten de paya,
allá se las haya.
Si cuando Treta Maluca
quiere que no hagan ruido,
manda que no hagan “boruca”
y el bueno de su marido
a palos no la áerrenga,.
allá se las avenga.
Que don Simón a la Adela,
que va de la moda en pos,
de gro le ofrezca una tela,
y ella la quiera de “gros”
y el barbarismo sostenga,
allá se las avenga.
Si es tisis la enfermedad,
tísico el que la padece,
y que don Blas a Piedad,
le diga, cuando se ofrece,
“estás tisis… ¡vaya!… ¡vaya!”…
allá se las haya.
(Don Miguelito Campillo fue un versificador festivo, que compuso esta letrilla en 1899 y
que publicó entonces en un periódico de Guaymas.)