San Francisco Pápagos (San Francisquito), mejor conocido únicamente por San Francisquito, es una localidad del extremo norte del estado mexicano de Sonora, una de las principales comunidades de los Tohono O’odham en México y sede de su gobernador, forma parte del municipio de Caborca.
San Francisquito se encuentra localizado en el noroeste del estado de Sonora y en el extremo norte del municipio de Caborca, a una distancia de 120 kilómetros al norte de la cabecera municipal, la ciudad de Caborca, y solo unos diez kilómetros al sur de la Frontera entre Estados Unidos y México en medio del Desierto de Sonora.
Sus coordenadas geográficas son 31°352 433 Norte, y su altitud es de 560 metros sobre el nivel del mar; su entorno es completamente desértico con elevadas temperaturas y baja pluviosidad.
Junto a la población discurre el río San Francisquito que es afluente del río Sonoita aunque se encuentra completamente seco la mayor parte del año.
San Francisquito es una de las principales comunidades de los Tohono O’odham o pápagos, siendo la sede de su gobernador tradicional, su población es muy baja pero también varía mucho durante el año, por el carácter migrante de los tohono o’odham y por que las celebraciones patronales dedicadas a San Francisco de Asís y que se llevan a cabo en el mes de octubre atraen a peregrinos y turistas.
De acuerdo a los resultados del Conteo de Población y Vivienda realizado en 2005 por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía es de sólo 7 habitantes.
LA CABALGATA
Un grupo de 40 jinetes partió de la pista de rodeo “la lomita”, en la colonia Tierra Blanca, con rumbo a san Francisquito, ubicado a 170 kilómetros de Caborca, justo en la división con el municipio Plutarco Elías Calles y los Estados Unidos de Norteamérica.
Fue en punto de las 4:00 de la tarde del pasado viernes 1 de Octubre 2010 cuando un grupo de jinetes fieles a San Francisquito partieron para llegar a la víspera del santo en donde los esperaría todo un ambiente lleno de tradición organizado por la comunidad Tohono O´odham (“Pápaga”) en aquella región.
“Algunos vamos con fe pidiendo por nuestras familias, hijos o para que nos vaya bien en nuestros trabajos, y quienes nos ha cumplido algún milagro vamos a pagar la manda que haya pendiente en agradecimiento por el favor cumplido”, dijo Ramón García, integrante de la cabalgata.
Asimismo, dijo, que es el decimo año en que el mismo grupo de jinetes se organiza para llevar a cabo la cabalgata en honor a San Francisquito, donde en aquel lugar son acompañados de sus familiares. Es larga la cabalgata pero todos los indigenas y acompañantes van muy contentos.