**EL EMPLEADO DISCRETO DE LOS GREENEPOR FRANCISCO ELOY BUSTAMANTE

Procedente de Bacochi en donde se desempeñó de todo, hasta de cantinero, llegó a Cananea don Marcos Álvarez, allá por los años del cuarenta, atraído por la bonanza del mineral en vista de que la ruina de los pueblos orilló a familias enteras emigrar hacia los centros mineros en boga como Nacozari, Pilares y Cananea.

El empleo sobraba en las 4C, todo el que llegaba tenía trabajo, pues la empresa aglutinaba a cientos de obres a los que daba ocupación la mina o bien en la construcción de varias colonias como la mesa oriental, americana, la planta nueva y otras. En uno de esos inviernos tan duros cuando la nieve subía a un pie de altura, pescó una pulmonilla, estuvo dos meses internado en el Hospital del Ronquillo, pero como no se había inventado todavía la penicilina su caso se agravó, librándola sólo por la misericordia de Dios.

Pero su espíritu venturero lo llevó a Caborca donde se contrató en el ferrocarril, trabajaba de sol a sol, era un empleo agotador y sobre todo expuesto a las inclemencias del ardiente verano. Estaba prohibido que un obrero al levantar una talla recibiera ayuda de otro obrero.**

**En cruel inverno del desierto de Caborca, recayó su salud, estaba ya picado de los pulmones y una nuevo decaimiento parecía acabaría ahora si con su vida; escupía mucha sangre, pero para bendición de toda la humanidad ya había aparecido la penicilina (1944), y por esa raras coincidencia de la vida, el mismo médico que lo trató en Cananea estaba también prestando sus servicios médicos en el Ferrocarril, al cual acudió sólo que los medios que con que contaba salió pronto del penoso trance.

-La pulmonía es juego para la penicilina, le dijo el galeno. Ya vete a trabajar, te aseguró que nada te va a pasar.
Cada cuatro horas le aplicó durante dos días una inyección bien cargada de penicilina. Así que quedo como nuevo.

-Yo voy andar cerquita por si te pasa algo, pero ya no te va a suceder nada. Vete confiado, le dijo el médico.
Al poco don Marcos se regresó a Cananea, porque extrañaba a la novia, Carmelita Ibarra, oriunda de Chivatera en los campos mineros, era una bella muchacha con la que se casó en el año de 1950.

Para entonces ya era empleado de la Compañía Ganadera en la planta conocida como la Empacadora cuya razón social era Productos de Cananea, S.A. de C.V., donde administraban los hermanos Billy y Ruff “el tuerto” Greene, hijos del desaparecido magnate del bore William C. Greene.
Se sacrificaban 300 cabezas de ganado al día, la Empacadora tenía línea de ferrocarril, donde se embarcaba el producto enlatado hacia los Estados Unidos y de allí a Europa para alimentar a miles de soldados que combatían en la Segunda Guerra Mundial.

Rosina Cooper de Greene, casada con el Billy Green, visitaba de continuo la Empacadora o Enlatadora, y un día le propuso a don Marcos que viniera a trabajar a la casa de Green como se le conocía, pero él argumentó que no quería perder su antigüedad por andar cambiando de trabajo, pero doña Rosina le respondió:

-Este negocio es de la familia Greene, y allá donde vas a ir, es de la familia Greene, por lo que es lo mismo, no vas a perder nada.
 Lo cierto es que ya no tendría las mismas prestaciones. Pero de esta forma de vio obligado a presentarse en la casa de Greene a donde pasaría a ocupar diversos quehaceres como jardinero, chofer, etc., con un sueldo de 12 pesos diarios. 

La personalidad de Billy Greene administrador junto con su hermano de los bienes de la familia, como la Empacadora, los ranchos y otros bienes, era una mezcla especie de playboy, amante de los wikis finos y las bellas mujeres a las que sabía seducir. Mandaba trae de Estado Unidos whiskies escoces y marca mundiales, debajo de la casa de Greene hay un gran subterráneo donde se veían cajas y más cajas de whiskies.

Tenía el Billy un hangar en el aeropuerto local donde dos aviones, aguardaban a ser enviados a cualquier parte para traer whiskies o bien alguna damisela. Uno de sus choferes era Roberto Navarro el propio don Marcos Álvarez, pero el piloto era alguien muy de las confianzas de los Greene que según el acuerdo al regresar al mineral daba dos vuelta sobre la casa de Greene para avisar que fueran a recogerlo cuando venía de viaje el patrón.

El Billy en términos coloquiales agarró la borrachera, tiró todo, arrimaba varias cajas de whiskies, y se la pasaba echado en el sillón, que borrachera tan simple, fumando cigarros Lucky Strike y tomando whisky, y en cuanto se le acababa el licor seguía hasta con el perfume de la señora.

No salía de la casa, pues duraba meses tomando, desde luego doña Rossina su esposa le tenía miedo pues se convertía en un ser peligros.
La actividad de don Marco Álvarez dentro de la casa de Greene fue el de cuidarlo, ya estaba muy impuesto a lidiarlo, lo que nadie quería hacer pues le tenían pánico.
-Como fui cantinero en Bacoachi, allí entraban matones, y me enseñé a lidiar con ellos.

Rossina cuando su marido estaba tomando, al no poder soportar ese estilo de vida nobelesco tipo Cumbres Borrascosas se escapaba a la Colonia Americana con sus amigas, pues el Billy le tiraba con todo, con las botellas y con lo que pudiera. Le daba muy mal trato y más cuando le rezongaba que dejara de tomar.

 -Me sentaba a cuidarlo, que no se quemara, me pagaban 13 pesos diarios, pero por cuidarlo me pagaban 30 pesos, así que me convenía estar sentado esperando a que se durmiera para quitarle la colilla de la boca y no se fuera a quemar, esa era mi tarea cuando el Billy agarraba la larga borrachera por varios meses.
Rosona siempre traía recogido en un molote, cuando se arreglaba con el cabello suelto y se presentaba ante su marido, este le decía…

-¿Hay Rossina preces bruja, ¿no por qué no te has peinado?

Rossina tenía una gran confidente, Aída Dal Pozzo, a quien le contaba toda sus cuitas, y no pudiendo soportar más esta situación, Rossina pidió el divorcio, para ello contrató los servicios del prestigiado abogado Erasmo Lozano Rocha, era éste descendiente de Sóstenes Rocha del Mineral del Marfil, Guanajuato, donde nació el 6 de julio de 1831, uno de los más importantes historiadores del liberalismo mexicano, que participó en la Revolución de La Noria logrando vencer al general Porfirio Díaz.
Por la parte del Billy Greene intervino el Lic. Manuel Meza, que estaba al servicio de la Compañía, ganando el pleito el Billy, por lo que Rossina salió a Estados Unidos aunque no sin buena parte del capital que le tocó conforme lo dispuso la ley al anularse el acta de matrimonio.

A verse solo el Billy, agarró con más ganas la borrachera. Eran sus apoderados el Dr. Fidel Sánchez y Andrés Córdova Robles “el Coyote”, que al ausentarse el Billy también para Estado Unidos, la casa se la vendió a la familia Miramontes dueña de Casa Jero, por lo que el Coyote sacó todo el mobiliario.

El Billy antes atractivo hombre de negocios que tuvo relaciones con muy populares damas del mineral, la Yani Lovin, la Emma Cadena, y tantas más aparte de las que ordenaba le trajeran de Arizona, terminó sus días casado con Anita Valenzuela, y aunque abrió un salón, se vio en la penosa necesidad el otrora todo poderoso dueño de la Canana Cattle Co, a pedir limosna en las calles de Douglas.** En cambio Rossina fue muy apreciada en el mineral al igual que su suegra Mary Proctor (segunda esposa de William C. Greene, hija adoptiva de Frank Proctor, socio del Coronel en los negocios de ganado y que a la postre se convirtiera en el administrador general de la “Cananea Cattle Company”, organizada en 1901).
Rossina mandaba hacer con tiempo mucha ropa para los niños pobres a los que por cientos les regalaba en Navidad, le pagó al juez cuando se casó don Marcos Álvarez y también el parto de su Marquitos su primer hijo. (TOMADO de www.sonoramagica.com)