Siendo presidente de Magdalena en 1923 el Sr. Enrique Woolfolk Sosa llevó a cabo una labor educativa impresionante pues estableció más de 5 escuelas en las comunidades rurales, asímismo puso los cimiento de lo que sería el Colegio que hoy lleva su nombre.Al término de su período que era tan sólo de un año, lo dejó a más de la mitad, concluyéndose después luciendo como hasta ahora su recia y hermosa estructura. He aquí lo que dijo el presidente en el periodo 1922-1923, con respecto a estas obras:“En cuanto a mejoras materiales, aparte de la crítica situación, que recibió el erario municipal, no había  esperanzas de que pudiera desarrollar ninguna labor en este ramo: pero la voluntad con que llegamos al poder derribó todos los obstáculos y así podemos informar que con ayuda secundaria del gobierno del Estado y por medio de colectas privadas, pudimos conseguir 9,346.65 Pesos.

Asimismo  llevar a cabo la construcción de un edificio escolar en la Comisaría de San Lorenzo; otro en la delegación de La Misión; otro en la congregación de El Esterito; otro en la congregación de La Cebolla; otro en la congregación de El Carrizo, y otro que quedó sin terminar en la plaza de San Juan dentro de la población”. Se refiere a la actual Escuela Enrique Woolfok que quedó inconclusa.

Señala que estos varios edificios escolares son de construcción moderna, con pisos y cielo de madera  amachimbrada, techos de lámina, ventanas y puertas estilo americano, suficientemente ventilados y con capacidad para más de 40 alumnos.

En cuanto al edificio escolar que quedó sin terminar en la plaza de San Juan (hoy Escuela Enrique Woolfolk), acota: “es de ladrillo, con tres salones con capacidad para 40 alumnos cada uno, con servicio de lavamanos, escusados  y fuentes sanitarias, con 30 ventanas y seis puertas  sin terminar. Indudablemente uno de los mejores edificios de Magdalena”, cita el informe.