ALONSO VIDAL, GRAN IMPULSOR CULTURAL

POR ISMAEL MERCADO

**Alonso Vidal estaba enterado del homenaje a su persona con motivo de la Feria del Libro 2006 que inició el 19 de septiembre. La fiesta cultural del año pasado (2005) se dedicó a Abigael Bojórquez, todo en las instalaciones de la Casa de la Cultura en donde durante una semana hubo eventos de variada índole.
Quienes desdeñan éstas por otras imprescindible cosas, no se orientan en significar a quien fuera no solo portentoso poeta, don Alonso, también a la par incansable promotor cultural.

Inquietos de la nuevas generaciones deben enterarse que allá en por los sesentas, nuestro Hermosillo sufía la pena por tener escasa vida en menesteres artíticos, y los sábados cuando podían darle vuelo a la hilacha de la legítima ociosidad, al contrario muchos morían de enfado comiéndose las uñas, restregándose el ombligo, o saliendo a la calle cual zafados sin rumbo, vamos, ni siquiera a rendirle culto a una siempre socorrida bohemia.

Empero, la magia apareció por rumbos de la Universidad, vía librería universitaria y entonces Alonso intenta los llamados “cafés literarios”, la cita siete u ocho de la noche en las entradas al museo, no faltes podrás preguntar por novedades editoriales, hojear libros y si tu economía lo permite adquirir algunos.** **Pasaron semanas y cada sábado organizaba una charla con algún selecto ivitado quien motivaba a un público, no te creas único de estudiantes y maestros, no, de veras llegaban curiosos, personas que pasaban y les atrapaba el evento, y después solitos acudían, sabatinamente hablando. Alonso presentaba a quienes los traía “la uni” y luego hasta quedaban en volver con entero deleitado gusto.

Aquel que tuviera novedad lo hacía aquí entre nos, mientras saboreaba espumeante café y hasta galletas no de animalitos, bien con higo o fresa a nuestras apetitosas órdenes.

No preguntes a que se debe no siguió el programa, contestarlo no está en los planes de este artículo. Alonso Vidal creció con su númen poético al ganar varios concursos a nivel nacional y después le publicaron su esfuerzo haciéndole caso a la consigna en estimular contra tanta indiferencia en este aspecto.
Gajos de su historia dignos de anotar cuando años después motivaba a jóvenes a que leyeran sus primeros poemas, no importa fuesen en el Seven, sitio predilecto para pasar las noches sin el reclamo de lo obligatorio burocrático.

Su labor en la prensa al gestar suplementos como Bogavante para Información. En éste se dieron a conocer algunos que hoy figuran y otros aunque conocieron del placer en escribir, les atrajo mejor la ceremonia de las liviandades.

En Voces del Desierto, cultural de El Independiente, Alonso redactaba sobre otros sin soberbia del yo y quien me gana… Seguía con su vocación de impulsor cultural.
Hace más de siete años Alonso y el Cheyk conforman la Lecturas de la Lechuza, con juventud principalmente de la Universidad y proyectaban (proyectan) su creación no en exclusiva para Hermosillo, recorren en caravan a feliz por distinguidas unidades del alma mater en el estado.

Por esto, por evocar un algo de la actividad vidaleana y por la amistad entrañable que tuvo conmigo, comunico estas líneas mientras no se me olvida de Alonso sus siempre ganas de dialogar acerca de cualquier asunto, el pretexto era posicionarnos del lenguaje y juguetear con la sabiduría de no empacharnos.**